DISEÑA TU PLAZA

“Primero nos quieren quitar las fiestas y ahora nos quieren quitar la plaza, ¿pero esto qué es?!” grita un chico de unos trece años en medio de la asamblea. Entre 80 y 100 personas han acudido a la llamada de “DISEÑA TU PLAZA. LA PLAZA ES TUYA, DEFIÉNDELA”, lema de los muchos carteles que hay en este barrio de Getafe. Ni es la primera asamblea, ni parece que sea la última. Hay muchos niños, adultos y personas mayores sentados en círculo, ya sea en el suelo, bancos o silla de ruedas. 
          
Asamblea en Tirso. Foto de Israel García-Calderón.
La plaza Tirso de Molina es el corazón más vivo de La Alhóndiga. Unos niños se lanzan globos de agua, mientras otros se columpian, otros pasan en medio de la asamblea con su pelota o su monopatín y los más ancianos descansan en los bancos. Además de ser lugar de encuentro y juegos, es donde se celebran las fiestas del barrio, que son autogestionadas por sus vecinos. 
 
El ayuntamiento amenaza con cambiar radicalmente la plaza y aquí nadie lo ve con buenos ojos. En Getafe siempre ha gobernado el PSOE, con o sin IU, salvo ahora, que lo hace el PP. Un señor anda muy enfadado con eso: “Aquí muchos vienen de sus pueblos desmayaos del hambre, ganan cuatro perras en la construcción, consiguen pagarle buenos estudios a sus hijos, ya se creen algo y acaban votando al PP”. Él también vino de su pueblo hace muchos años, primero a Plaza Elíptica, donde dice que había corrales, y ahora a Getafe.
 

 

Una arquitecta que ha venido para la ocasión tiene el nuevo diseño que quieren imponer a la plaza y nos lo dibuja en un trozo de papel continuo marrón. Quieren poner alrededor de ella un muro de un metro de grosor y dejar sólo algunas entradas, quitar los bancos, poner césped con carteles de No pisar, trozos de vegetación vallada, árboles ya crecidos, de esos que duran sólo dos años y luego se secan, un anfiteatro con un árbol en medio para que no se puedan hacer espectáculos. En definitiva, reducir el espacio habitable a un tercio del que se utiliza ahora y convertirlo en cuatro calles por las que pasar, más que una plaza en la que poder estar.

 

 

Arquitecta leyendo las actividades que les gusta hacer a la gente en la plaza.
Foto de Israel García-Calderón.
Una señora mayor con gafas grita: “No hace falta que quiten nada, que lo dejen como está”. Y otra: “Que venga el alcalde a dar la cara, eso es lo que tiene que hacer”.
 

 

En la mitad que ha quedado libre del papel se escribe “Actividades que os gustan” y empieza a correr el megáfono. “Jugar al fútbol”, dice uno. “Poder sentarnos”, dice otra. Y siguen las intervenciones: reunirnos, patinar, que haya más bancos, que se quede como está pero arreglada, que el suelo sea más liso, que quiten las adelfas, ya que es una planta tóxica, que haya espacio para las fiestas, que funcione bien la fuente de beber agua, que no haya tanta basura… “Que no haya ratas en la plaza”, dice otro. “Eso, que luego se comen mis patatas”, remata una niña. A los pies de los bancos hay una rendija problemática, de donde, a veces, salen ratas y cucarachas.

 

 

                                 
                                                 Vecino hablando en la asamblea. Foto de Israel García-Calderón.

Una señora especialmente enfadada, de unos 60 años, nos dice en petit comité: “Tendríamos que hacer como en Burgos, tirarnos a la calle y a tomar por culo”.
Otra se lanza, megáfono en mano: “Que sea la última vez que se tomen decisiones sin contar con la opinión de la gente del barrio”. Un niño grita “¡¡que no quiten la plaza, que no quiten la plaza!!” haciendo aspavientos con las manos para que los demás le sigan.
 
La arquitecta resume: “En general, se ve que os gusta como está, la plaza tiene ya una historia y unos usos, pero sí queréis que se rehabilite. Lo veo factible, rehabilitar es siempre más barato. Puedo dibujar un diseño con lo que ha salido hoy”.
 
La asamblea decide mandar una serie de representantes a reunirse con el ayuntamiento. Entre ellos, el chico de unos trece años que habló antes, una señora, la arquitecta y dos chicas jóvenes. Mientras tanto, la gente del barrio estará alerta para dar la voz de alarma si el ayuntamiento desoye a los vecinos y decide destruir la plaza.
 
Foto sacada del Facebook de Prensa “Paco” Revistas.
Debajo de ella, han escrito: “Parece que no pasan los años y 5 lustros después, vuelta a empezar. Que sí, que posiblemente el proyecto sea divino de la muerte, pero que no mientan. No se ha contado con los vecinos, “Tirso” no es un solar y mucho menos un espacio abandonado que ahora se vaya “a recuperar para uso y disfrute de los vecinos” como afirma Juan Soler en una carta que se ha comenzado a distribuir. Que no, que las cosas se hacen de otra manera, al menos en la Alhóndiga a la gente le gusta participar y que no se tomen decisiones por ellos.”
Este artículo ha sido publicado originalmente en Saltando a la Pata Coja
_________________________________________________________________________________
Más información en:
 
 
Vídeo de la primera asamblea en Tirso de Molina
 
 
Anuncios

¿Quieres comentar este artículo? Esperamos tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s